El 7,5% de la electricidad que actualmente consume Argentina es producida por las tres centrales nucleares con las que cuenta el país.
En el contrato que el martes suscribieron Argentina y China, ambas partes acordaron invertir US$8.000 millones para construir la cuarta central nuclear del país del cono sur, conforme a lo informado por la agencia pública de noticias Télam.
La nueva planta nuclear será del tipo HPR-1000 y contará con un reactor de 1.200 megavatios eléctricos (Mwe) de potencia bruta y su vida útil se calcula en 60 años. La obra será construida en la localidad de Lima, a unos 100 kilómetros al norte de Buenos Aires, y recibirá el nombre Atucha III.
Para la construcción de la central se requerirá emplear unas 7.000 personas y se estima que un 40% de sus proveedores sean de origen argentino, de acuerdo al convenio suscrito por la estatal Nucleoeléctrica Argentina y la Corporación Nuclear Nacional de China.
Debido a las restricciones sanitarias, el acuerdo fue sellado de forma virtual, y estuvieron presentes del lado argentino, Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires, Zou Xiaoli, embajador de China en Argentina, Sabino Vaca Narvaja, embajador de Argentina en China y Federico Basualdo, subsecretario de Energía Eléctrica de la Nación.
Los pormenores del acuerdo se dieron a conocer en vísperas de la visita oficial que el presidente de Argentina Alberto Fernández realizará a Pekín del 4 al 6 de febrero.
Tanto el levantamiento de la central Atucha III como su ingeniería, equipamiento, arranque y entrega serán provistos por China, nación con la que Argentina tiene el segundo mayor intercambio comercial. El combustible que utilizará su reactor será uranio enriquecido y como refrigerante y moderador se empleará agua liviana.
Argentina fue el primer país de la región en construir centrales nucleares, donde la más antigua, Atucha I, se edificó en 1974, la segunda, El Embalse, se construyó en 1984, y la tercera, Atucha II, se levantó en 2014, focalizándose la segunda en Córdoba y las otras dos igualmente en Lima.
“La demanda eléctrica del país podrá ser abastecida con energía de base, limpia, confiable y sustentable. La nueva central contribuirá al desarrollo de Argentina, y al mismo tiempo ayudará a reducir los efectos nocivos que el cambio climático puede tener sobre el planeta”, declaró José Luis Antúnez, presidente de Nucleoeléctrica Argentina.
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